martes, 16 de mayo de 2017

Los oficios editoriales



La era digital ha supuesto importantes cambios en todos los sentidos y el mundo editorial no podía ser ajeno a estos cambios y la proliferación de webs 2.0 ha sido clabe para la aparición de nuevos oficios editoriales.

Estos cambios tecnológicos son claves para cualquier negocio pués abre grandes posibilidades. Cualquier empresa que quiera llegar a los potenciales clientes debe tener presencia en la red.

El sector editorial no es ajeno a estos cambios tanto en los perfiles profesionales como en la distribución online.

Hace poco más de una década se introdujo el correo electrónico e intranets de gestión interna que modificaron la manera de trabajar de los editores. También asistimos al boom de las editoriales digitales pero el cambio más radical se produce con la aparición de la denominada web 2.0 basada en comunidades de usuarios y servicios como redes sociales o blogs.

Todas estas herramientas han modificado el trabajo editorial y han potenciado el marketing online. Los editores tienen claro que para competir hay que adaptar las actividades a la red.

Muchas editoriales han creado webs para escritores y para lectores para que los usuarios puedan crear sus propios blogs. El marketing editorial es clave en las estrategias de comunicación de las editoriales.

La web 2.0 modifica las formas de interactuar entre editores y lectores, un modo de comunicación que ofrece servicios como blogs o redes sociales, que los editores utilizan cada vez más para propagar contenidos y conocer opiniones y preferencias del público.

Todos estos nuevos modelos requieren profesionales especializados. Una de estas profesiones es el "community manager" que sirve para obtener resultados de las conversaciones sociales.

Debe gestionar, construir y moderar las comunidades creadas en torno a una marca editorial y establecer una conexión intelectual y emocional con los usuarios. Es una profesión indicada para periodistas, profesionales del marketing, publicistas y otros comunicadores.

Todavia no se han realizado estudios que revelen información referente al uso de las redes sociales en la industria del libro. No obstante, la presencia de las editoriales en Facebook es bastante alta. Twitter se está comenzando a hacer hueco.

Internet se consolida como una de las vías más eficaces para la promoción del libro y la comunicación entre editores y lectores. Pero no solo hay que estar en el ciberespacio sino que también hay que destacar en él.

La creatividad y el ingenio son dos factores esenciales para diferenciarse en la red y esto es el papel esencial de los social media, que buscan nuevas estrategias para promocionar libros y autores.

En los contenidos de valor y en las habilidades para contactar con los lectores virtuales radica el secreto del éxito editorial online. Si antes de la era digital el pez grande se comia al chico, ahora el pez rápido se como al pez lento.


domingo, 7 de mayo de 2017

Fondo bibliográfico antiguo, fondo bibliográfico viejo



Oficialmente fondo bibliográfico antiguo es todo material escrito con anterioridad a 1801. Esta teoría es mantenida actualmente por la mayoría de los teóricos y estudiosos del libro antiguo.

Paulatinamente, han ido surgiendo voces que han empezado a considerar fondo bibliográfico antiguo todo material escrito con anterioridad a 1901.

Esta última tesis, tiende a ir implantándose o debería tender a ir implantándose, dado que otras disciplinas como la historia consideran hecho histórico todo lo acontecido en los últimos 100 años, o el arte considera antiguo toda realización artística de los últimos 100 años.

Cada vez tiene menos sentido considerar fondo bibliográfico antiguo todo lo anterior a 1801, ya que como se siga sin evolucionar, dentro de 100 años se considerará moderno todo lo escrito actualmente.

Por este motivo, hay que empezar desde aquí a reivindicar la tesis de los que considerar fondo bibliográfico antiguo todo lo anterior a 1901, incluso ir más lejos, empezar a considerar fondo bibliográfico antiguo todo la anterior a los últimos 100 años.

Hechas estas puntualizaciones sobre lo que debería ser considerado fondo bibliográfico antiguo, habría que pasar a distinguir entre fondo bibliográfico antiguo, fondo bibliográfico moderno, fondo bibliográfico viejo y fondo bibliográfico nuevo.

Considerando fondo bibliográfico antiguo todo el material escrito con anterioridad a 1901 o en los últimos 100 años y fondo bibliográfico moderno todo lo escrito a partir de 1901 o en los últimos 100 años, habría que considerar fondo bibliográfico viejo todo material escrito con algún tipo de deterioro como hojas escritas, hojas perdidas, mala encuadernación, etc., y fondo nuevo todo material escrito en perfecto estado de conservación, sin ningún tipo de deterioro.

Muchas ferias de libro antiguo y de ocasión, ofrecen como antiguo un libro viejo en malas condiciones de conservación que en muchos casos no tienen ni 50 años.

Mucha gente adquiere fondo bibliográfico viejo pensando que está adquiriendo fondo bibliográfico antiguo, la mayoría de las veces por desconocimiento de la materia.

Todo persona que acuda a una feria de libro antiguo y de ocasión por primera vez, para asegurarse de que compra un libro antiguo en vez de un libro viejo, tiene que tener en cuenta lo siguiente:

1)       Que el libro tengo más de 100 años.
2)       Que el libro no presente ninguna clase de deterioro.

Lo antiguo no tiene por que ser viejo, y lo viejo no tiene por que ser antiguo.